Pensamiento del consagrado periodista Alberto Ramírez Espada
Entrevista de Celia Morales Orellana estudiante de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Mesoamericana (UMES), hoy licenciada de esa casa de estudios y magister en Comunicación Estratégica y Opinión Pública por la Universidad de San Carlos de Guatemala.NOMBRE: Alberto Ramírez Espada
FECHA: 17 de junio de 2019.
GRADO ACADÉMICO: Licenciatura en Ciencias de la
Comunicación (Universidad Francisco Marroquín) y posgrado en Formación
Periodística (Universidad del Istmo)
PRINCIPALES CARGOS QUE HA TENIDO: Reportero en
Diario El Gráfico y Reportero de temas especializados en Prensa Libre, así como
coeditor de la sección Mundo Económico de Prensa Libre.
1.
¿Por qué decidió estudiar esta carrera?
Al principio me interesaban
las carreras humanísticas como Historia y Sociológica, pero al enterarme de la
carrera de Comunicación me di cuenta de que ahí podía ver esos temas que tanto me
gustan desde un enfoque más cercano a las personas y que además aprendería a escribir
historias que podrían dejar un mensaje.
Vi que se abrían más posibilidades para comprender al ser humano y
nuestro entorno.
Pasé unos cuatro años contribuyendo
con notas y columnas sin recibir paga. Como
periodista de planta, ya con un salario, trabajé desde 1990 hasta 2016 sin
interrupción. Ahora soy jubilado y
escribo ocasionalmente.
3. ¿Cómo ha venido evolucionando el periodismo guatemalteco?
En vida como periodista viví
dos momentos importantes del periodismo en Guatemala, el primero fue la
transición de reporteros empíricos, que eran bomberos o vendedores de anuncios,
hacia un reportero que salía de las universidades. Cuando llegué al Diario El Gráfico, no había
reporteros universitarios y eso hacía que los salarios también fueran
bajísimos. El otro momento impactante
que viví fue la llegada de la tecnología, cuando empecé en Prensa Libre, en
1997, salíamos a reportear a la calle y hasta que regresábamos a la redacción
explicábamos al editor qué nota teníamos, no habían celulares. Cuando estaba por retirarme del periodismo,
teníamos grabadoras que convertían lo grabado en texto en la computadora y
desde el lugar de la noticia podíamos enviar por el celular imágenes y texto
para que lo subieran a la plataforma digital de Prensa Libre. Fueron cambios dramáticos en tan poco tiempo.
En su parte negativa, todos
esos cambios tecnológicos están haciendo que el comunicador sea sólo un aparato
más y no una persona que transmite emociones y sentimientos a sus oyentes o
lectores, con eso -creo yo- sus historias son menos humanas.
Ante lo que he comentado en la
pregunta anterior veo imposible hacer mejoras al oficio del periodismo. Pero queda en el futuro periodista o
reportero en activo que cada día se detenga en una esquina y vea con
detenimiento a las personas que cruzan las calles, si observa bien, encontrará
historias y los lectores aún quieren seguir leyendo historias humanas. Por su parte, las universidades podrían
ayudar enseñando a desarrollar la intuición, la percepción y la observación,
para no depender de la tecnología para escribir una historia interesante.
Más que debilidades prefiero señalar
amenazas:
a)
La
propensión a crear leyes con el supuesto fin de proteger a grupos vulnerables,
pero que se convierten en mecanismos de censura o autocensura.
b)
El
debilitamiento de las instituciones estatales y la corrupción cuyos efectos
amenazan al periodista con atentados, agresiones, amenazas y hasta despidos por
influencia de personas con poder.
c)
El
desinterés del periodista, sobre todo joven, de seguir enriqueciendo su
formación profesional y pareciera -es mi percepción- que está entrando en una
etapa de conformismo intelectual.
a)
La
juventud de la mayoría de los periodistas y eso bien canalizado puede ser un
impulso para su desarrollo.
b)
Que
aún puede llegar a lugares donde no puede acercarse el ciudadano común, como
archivos, instalaciones de gobierno, oficinas de funcionarios, pero hay que
exigir con más rigor que se abran más puertas para que la población conozca a
dónde va su dinero.
c)
Aunque
las redes sociales permiten que cualquier ignorante se crea periodista, también
se puede utilizar como una herramienta para dar a conocer información que los
medios no quieran divulgar por autocensura.
Es el deseo de adquirir más conocimientos
y para ello no se tiene que invertir mucho dinero, entre más documentado esté
mejores entrevistas o notas podrá hacer y tendrá más credibilidad. Un ejemplo
es aprender otro idioma.
En la actualidad se está dando el fenómeno
del joven irresponsable que utiliza los medios digitales de comunicación para
lanzar noticias falsas, pornografía y toda clase de ofensas. Es el joven comunicador profesional,
conocedor de las necesidades esta juventud, el que puede mantener el equilibrio
para frenar o reducir el bombardeo de información intrascendente y negativa.
Conocer personas y personajes, desde un
humilde maestro rural que cuenta cómo ha protegido la naturaleza, hasta un
papa. Conocer sitios arqueológicos que
no están abiertos al público, visitar ciudades que con mis propios recursos
nunca hubiera conocido y vivir aventuras en la selva, entre otros aspectos.
La autocensura que se está imponiendo en los
medios de comunicación, ante la ausencia de pauta publicitaria. Porque hay que recordar que los medios son
empresas que subsisten de la publicidad.
Mi respuesta es la misma a la pregunta 7.
La tecnología ha convertido al periodista
actual en un “mil usos”. Antes el
reportero de un medio impreso entrevistaba, buscaba documentos, verificada
datos, hacía llamadas para confirmar lo que alguien afirmaba y redactaba su
nota, hoy en día el mismo reportero debe escribir su nota para el impreso, pero
ante debe enviar un video y una nota a la plataforma digital y como ya no tiene
tiempo para investigar, ni verificar datos, envía una nota superficial y sin
contenido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario